Ha muerto Luis Roa
Persona que llegó a mi vida, un día cualquiera de una
primavera cualquiera, unos años atrás, de manera casual.
Mi referencia sobre él era, antes de conocernos, un
personaje alto, extraño, de paso lento y constante, erguido, pelo desaliñado,
personalidad misteriosa, eso era lo que me transmitía, cuando me cruzaba con
él. Y si preguntaba en mi entorno, nadie sabía darme alguna información.
En ese día de una primavera cualquiera, estando en un
establecimiento de pinturas cerca de mi lugar de trabajo, llegó él, preguntando
si aquí le podían arreglar una figura, que para él tenía un alto valor
sentimental, a lo que la dependienta, conocida mía, le dijo que no, entonces yo
me ofrecía arreglárselo, pues el bricolaje, es mi hobbit. Con un pegamento de
dos componentes y lija se quedó como nuevo, y el quedó muy satisfecho. Me quiso
pagar y le dije que era mi afición, que no tenía importancia. A raíz de ese
episodio vinieron más y mas arreglos, cajones de coqueta antigua, grifos,
pequeños adornos de su estancia en Canarias, etc.…
Con ello se inicia una fuerte amistad, entre él yo y mi
mujer.
Yo le llamaba cuando tenia algún viaje que hacer solo, para
que me acompañara, con el tiempo surgieron algunos roces de personalidad, nada
a tener en cuenta, pues él era muy dogmático y las cosas había que hacerlas con
mucha tranquilidad, parsimonia, confort, etc., cosa que muchas veces me era
imposible agradar, por el tiempo, que corría en mi contra, y en mí que hacer, y
a favor de sus gustos y apetencias.
Eso sirvió para, inicialmente producirse un cierto
distanciamiento, que con el tiempo fue a menos y la afinidad casi total.
Entre tanto fui conociendo, sin que él me comunicara nada
nunca, su delicada salud, la cual el año pasado ya le había avisado, a sus 61
años, y este mayo de 2026 le ha dicho que ya no podía más
Quiero dedicarte algunos de los
versos de Miguel Hernández a tu eterno descanso: …
“Compañero
del alma, tan temprano
Alimentando
lluvias, caracola
Y
órganos mi dolor sin instrumento,
A
las desalentadas amapolas.
Daré
tu corazón por alimento
Tanto
dolor se agrupa en mi costado,
Que
por dolor me duele hasta el aliento
………
No
hay extensión más grande que mi herida,
lloro
mi desventura y sus conjuntos
y
siento más tu muerte que mi vida.
……”
Como dicen las personas de Izquierdas, con las que tú te
identificabas:” Que la tierra te sea leve, compañero”
D.E.P Luis Roa, Amigo.




